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Los tatuajes sobre la piel cumplen una función simbólica, en las culturas antiguas los tatuajes estaban asociados con motivos religiosos (en honor a una deidad), mágicos (amuleto de protección) o curativos.

A pesar de que tatuarse era una práctica común en las primeras culturas, el arte corporal no ha gozado de la aceptación social a lo largo de su historia, hace treinta años los tatuajes aún se asociaban a clases sociales bajas, presos, militares, pandilleros y moteros.

Hoy en día el mundo del tattoo ha perdido ese estigma marginal y vemos como estrellas de música, de cine, modelos, futbolistas, portan con orgullo todo tipo de diseños como: amaneceres, clásicos tribales, citas escritas en sánscrito.

A pesar de que esto de la aguja y tinta parece responder a una moda, la psicología del tatuaje asegura que el mismo hecho de decorar la piel o poner una imagen en una parte de su cuerpo puede mostrar alguno de los rasgos de personalidad de quien lo lleva.

Silvia Reisfeld, autora de Tatuajes: una mirada psicoanalítica tras una investigación de campo llegó a la conclusión de que un cuerpo decorado con tinta esconde múltiples significados, desde: la necesidad de reafirmar su individualidad, su relación con el dolor, el erotismo y conflictos emocionales.

Según un estudio realizado en el 2012 sobre personalidad y tatuajes, se llegó a una conclusión de que los tatuados solían puntuar más alto en rasgos de extroversión y mostraban una necesidad de singularidad.

La adolescencia es una etapa en la que marcarte en el grupo con un toque distintivo resulta importante, así como reafirmar tu personalidad: soy único, por lo tanto, soy diferente a los demás.

Toni Moreno, un tatuador de Gorgona Tattoo Studio, cuenta que la mayoría de sus clientes más jóvenes (entre 18-22 años), deciden tatuarse por asuntos de estética, especialmente con el objetivo de diferenciarse del grupo, buscan exclusividad, así como también hay una amplia demanda de cover up, ya que se arrepienten del tatuaje que hicieron en la adolescencia.

Marca personal, Adam Livine también escribe una especie de diario en su piel; lleva tatuada la ciudad donde nació, el nombre de su banda, su guitarra, además de reforzar su individualidad, el cantante convierte su cuerpo en marca personal.

Ser sexy, Kendall Jenner se hizo uno de los tatuajes más sexys y también doloroso, un miau gatuno en la parte inferior del labio, para muchos tatuados un cuerpo decorado despierta interés sexual.

Placer en el dolor, el tatuaje también representa dolor, por lo tanto, las personas que llevan medio cuerpo tatuado, proyectan una imagen al resto del mundo de fortaleza, valentía y seguridad en sí mismo, se ha dicho siempre, que, si un tatuaje no doliera, perdería todo su encanto, en cierto caso se busca un poco de dolor, pero con el resultado de tener una obra de arte en la piel.

Conflictos emocionales, Zombie Boy se cubre de tinta desde la cabeza hasta los pies, para esconder su fealdad, el chico cadáver explicó que en su adolescencia sufrió una grave enfermedad que logró superar y luego de esto se volvió un fanático de los zombies, hasta el punto de querer convertirse en uno de ellos, sus tatuajes tienen un parecido a una alegoría de la vida y la muerte. Algunas personas utilizan tatuajes múltiples no por amor a la tinta sino para superar los conflictos importantes de su vida.

En fin si decides hacerte un tatuaje, no debes apresurarte sino tomarlo con calma, que sea un diseño tuyo y sobre todo te sientas orgulloso de llevarlo contigo.