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Si os hablamos de Rick Genest quizá no sepáis de quién os estamos hablando, pero quizá os suene algo más el nombre de Zombie Boy. Rick Genest nació en Montreal, Canadá, y se tatuó por primera vez a los 16 años. A los 19 años comenzó con el gran proyecto que le llevaría a formarse su nueva identidad, lo que le abriría las puertas ser un reconocido modelo y colaborar con grandes nombres del mundo de la moda, el tatuaje y la música.

Su vida cambió de golpe cuando, años después, Nicola Formichetti, estilista personal de Lady Gaga, descubrió una foto suya por internet, se quedó fascinado y no dudó ni un segundo en contactar con él para viajar a Montreal y conocerle personalmente. En seguida conectaron y Formichetti le abrió las puertas a desfilar en pases de moda en París. Además de presentarle al mundo entero en el videoclip de ‘Born This Way’ de Lady Gaga.

Desde entonces ha posado para grandes revistas como GQ, Vanity Fair o Vogue, trabajado con grandes fotógrafos como Terry Richardson o Mariano Vivanco, y diseñadores como Thierry Mugler. Siendo ya toda una estrella con gran reconocimiento.

“Esto que se ve es un proyecto de espectáculo. Los tatuajes son, temáticamente, la representación de un cuerpo en descomposición con insectos que se lo comen. Mis tatuajes simbolizan la vida a través de la muerte, o la muerte por la vida”.

Rick posando para el diseñador francés Thierry Mugler, estilista de Beyonce y Lady Gaga

Rick posando para el diseñador francés Thierry Mugler, estilista de Beyonce y Lady Gaga

Del anonimato al premio Guinness

Su personalidad es todo lo opuesto a lo que su apariencia desprende. Tiene un gran don de palabra, es inteligente, habla de una forma suave y pausada y está firmemente convencido de que su estilo de vida es el adecuado.

Genest, a la temprana edad de 15 años, tuvo que someterse a una compleja operación para tratar un tumor cerebral. Durante los seis meses que estuvo en lista de espera estuvo mentalizándose de que no había esperanza y que había muchas posibilidades de morir en la operación, la única opción que tenía para seguir viviendo. Una dura experiencia para alguien de su edad. Cuando se recuperó fue cuando se hizo su primer tatuaje.

Y de ahí, hasta que en 2011 fue premiado con dos premios Guinness: uno por ser la persona con más tatuajes de insectos (178) y otro por ser la persona con más tatuajes de huesos (138). ¿Por qué huesos e insectos? Según sus palabras, “esto que se ve es un proyecto de espectáculo. Los tatuajes son, temáticamente, la representación de un cuerpo en descomposición con insectos que se lo comen. Mis tatuajes simbolizan la vida a través de la muerte, o la muerte por la vida”.

Así luce un cuerpo de record.

Así luce un cuerpo de record.

Algo más que tatuajes

Muchos pensaréis que algo no funciona bien en la cabeza de Rick Genest. “Todo un signo [sus tatuajes] evidente de que hay algo en su cabeza que no marcha bien” eran la palabras que le dedicaba una reconocida periodista española cuando vio que Rick salía entre las páginas del periódico en el que trabajaba. ¿Pero por qué este rechazo?

Los tatuajes han formado parte del ser humano desde sus inicios. Hay momias datadas de hace más de 5.300 años con tatuajes. La única diferencia entre los tatuajes y otras formas de adornar el cuerpo, como la ropa o el maquillaje, es que estos son permanentes. Realmente hay muchos motivos para tatuarse, pero ser un demente casi nunca es uno de ellos.

Una persona como Rick tiene muy claro quién es y, aun más claro, cómo quiere ser. Algo que no todos podemos afirmar con facilidad. Sus tatuajes no son los tatuajes de una persona a la que le falte un tornillo, y sus palabras y proyectos demuestran que hay algo en su cabeza que hace que marche mejor que la de muchas personas. ¿Cuántos pueden afirmar que son capaces de afrontar un proyecto como el que él ha afrontado y seguir creciendo y asombrando al mundo?

Porque es fácil juzgar un libro por su cubierta, pero todos deberíamos ir un poco más allá.

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